Ubicada a tan solo 80 kilómetros de Marrakech pero en un mundo completamente diferente, Oukaïmeden es la estación de esquí más alta de África, situada a unos espectaculares 2.620 metros de altitud. Coronada por el imponente Jbel Attar (3.258 m), este enclave ofrece una de las estampas más singulares y sorprendentes del norte de África.

Aunque en invierno es el epicentro del esquí y el snowboard en Marruecos, durante el resto del año se transforma en un terreno de juego excepcional para el ciclismo de montaña y el turismo de aventura.

Lo que la hace un lugar único en el mundo:

  • El Gran Contraste de Marruecos: Pocos lugares en el mundo te permiten contemplar remontes mecánicos de esquí y un observatorio astronómico de alta montaña, mientras divisas a lo lejos los tonos cálidos y áridos que anticipan las llanuras de Marrakech.

  • Territorio de Ciclismo Épico: Para los amantes de las dos ruedas, Oukaïmeden es sinónimo de desafío. Alcanzar su planicie central recompensa a los ciclistas con panorámicas brutales del macizo del Toubkal y da inicio a un descenso vertiginoso e interminable de más de 2.000 metros de desnivel.

  • Patrimonio Arqueológico: Además de su entorno natural, las laderas de Oukaïmeden esconden una de las mayores concentraciones de petroglifos (grabados rupestres) de la Edad del Bronce del Alto Atlas, testigode que estas altas praderas han sido un lugar de paso crucial desde hace miles de años.

Estación de esquí de Oukaïmeden,